domingo, 16 de agosto de 2009

QUIERO UN PERRO

DE RAZA O MESTIZO??

En la elección de un perro, unas personas desean una raza determinada, otras buscan un perro guardián y otras que su mascota pueda participar en concursos de belleza. Cuando ninguna de estas razones son fundamentales, lo mejor es adoptar un perro abandonado. Las perreras tienen una amplia variedad, tanto en términos de tamaño como de edad. Cachorro o adulto, despierto y afectuoso, que procesara un eterno agradecimiento a quien lo haya rescatado.


DÓNDE COMPRAR EL CACHORRO

En cambio, si se decide comprar un perro de raza con todos papeles en regla, el modo más fiables consiste en dirigirse a un criador.
Este sistema tiene, entre otras ventajas, la de poder visitar al criadero y "conocer" a los padres del cachorro, lo que permite hacerse a la idea del temperamento y de la apariencia del perro en su edad adulta. Otra opción consiste en ponerse de acuerdo con un amigo que desea que su perra tenga una camada de cachorros.

MACHO O HEMBRA

Las hembras son más tranquilas, más dóciles y se encariñan más con los miembros de la familia. Se muestran muy atentas y observa doras con los dueños, son también más sensibles, obedientes y "responsables", y se adaptan con más facilidad a vivir en un piso. Sin embargo, pueden parecer menos "bonitas" porque su musculatura esta menos desarrollada y su pelaje es más ralo.
A los machos, más extrovertidos e impulsivos, les gusta salir más y pueden luchar violentamente con sus semejantes por la posesión de un territorio. En conjunto, su aspecto es más armonioso y arrogante que el de las hembras.


¿Y LA RAZA?

Existen más de 300 razas de perros, y varios métodos de clasificación. El más común se basa en un tipo de "trabajo" efectuando por la raza, que determina las características físicas, el temperamiento y los comportamientos.
- PERROS DE COMPAÑÍA: son en general pequeños y tienen un carácter dócil.
-PERROS GUARDIANES: se caracterizan por su determinación, una gran vigilancia por todo lo que les rodea y cierta dosis de agresividad.

- PERROS DE DEFENSA: valor junto a un carácter dócil y sociable.
-PERROS DE CAZA: educados para cazar con estrecha relación con dueño, son inteligentes, sensibles y obedientes.
-PERROS DE PASTOR: son curiosos muy atentos y "coherentes" y suelen tener un pelaje muy hermoso.

LA EDAD IDEAL

Cuando se decide adquirir un perro, también se debe tener en cuenta la edad del cachorro, ya que no se debe separar demasiado pronto de su familia: en efecto, los juegos y peleas entre hermanos y hermanas, así como las "reprimiendas" de la madre, son esperiencias fundamentales que le ayudaran a crecer de forma equilibrada. El periodo ideal para abandonar la camada sin traumas y adaptarse de inmediato a las costumbres de su nueva familia, lo que resulta más fácil cuando hay niños se sitúa entre los 2 y los 3 meses. Pero hay que tener en cuenta que ocuparse de un cachorro tan pequeño resulta bastante delicado, puesto que es necesario alimentarlo 3 veces al día, enseñarle a no hacer sus necesidades en casa y sacarlo a pasear a menudo, asegurarse de que sus vacunas están al día y estar dispuesto a soportar los desastres que provocan sus juegos en casa.

viernes, 14 de agosto de 2009

El pato doméstico

Los pequeños patos aprenden a nadar muy pronto. En el agua, además de chapotear y jugar, encuentran también su comida favorita: pececillos, crustáceos y moluscos.

EN EL AGUA SE ESTA MEJOR

El pato doméstico desciende directamente del ánade real o azulón que, junto a otras palmípedas salvajes, ha dado origen a numerosas y diversas razas de patos que se han difundido después por todo el mundo.
Lentos y "patosos" en tierra firme, estas a ves son veloves y ágiles en el agua. El pato doméstico es polígamo: a cada macho se le pueden ser asignadas asta siete hembras, con las que criará nuevos patitos. Por el contrario, los patos salvajes son monógamos: cada pareja permanece unida desde la época del cortejo, en otoño, hasta el nacimiento de los pequeños, que ocurre a finales de primavera.


UNA AUNTÉNTICA DIVERSIÓN

Como a mama pata no le gusta mucho incuvar, prefiere confiar sus huevos a una gallina o a una incuvadora artificial. Tras veintiocho días de incubación nacen los patitos, que durante las tres primeras semanas de vida deben permanecer en un lugar suficientemente cálido. Trancurrido ese tiempo los pequeños pueden salir finalmente y chapotear en el agua junto a su madre que les enseña a nadar. El agua es para los patitos una autentica diversión pero también una constante fuente de alimento. Además de forraje y de las semillas que propòrciona el criador, en el agua pueden encontrar insectos, crustáceos, moluscos, pececillos y plantas acuáticas, todos ellos suculentos manjares para los patitos.


PLUMAJE ANTIHUMEDAD

Aunque pasan la mayor parte de su vida en el agua, los patitos no pasan frío nunca, porque su mullido y espeso plumón nunca se moja.
Para hacerlo impermeable, untan sus plumas con una sustancia grasa que produce una pequeña glándula que se halla bajo la cola llamada glándula uropigial. Dicha sustancia la recogen con el pico y la esparcen por todo su plumaje. Con este sistema el agua resbala y no penetra la humedad en sus cuerpos.

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL POTRO

Recién nacido hace grandes esfuerzos para levantarse: tropieza, cae, pero después consigue ponerse en pie. Es uno de los animales domésticos más elegantes y simpáticos.

UN BEBÉ LLAMADO POTRO

Cuando a mamá yegua le llega el momento en que debe parir a su potro, los criadores la dejan en el establo, sin mandarla a los pastos, para no correr el riesgo de que el pequeño crezca lejos de la casa.

Inmediatamente después del nacimiento del potrillo, si todo ha ido bien, madre e hijo deben quedarse solos para así poder conocerse y poder empezar a acostumbrarse el uno al otro. con lamidos y golpecitos de su hocico, la mamá da confianza al pequeño y lo anima a levantarse.

El potro, que así se llama el cachorro del caballo, después de algunas tentativas consigue ponerse en pie sobre sus delgadas patas. Realizando este primer esfuerzo, durante hora o hora y media después llega el momento de ser amamantado.
Empieza así la vida de uno de los colaboradores más importantes y útiles del hombre.

¡POR FIN PUEDE CORRER!

Durante los primeros meses de vida, el potrillo y su mamá son inseparables. El pequeño tiene que tener un lugar donde vivir seguro, y crecer sano y fuerte. A las dos semanas, el potrillo empieza a tener necesidad de moverse. El ambiente más apto, por tanto, es un establo sin puerta para que el pequeño pueda salir cuando lo desee, y un espacio vallado donde pueda correr y jugar sin peligro.

HIERBA Y HENO A VOLUNTAD

Hasta los cinco o seis meses, el potrillo es amamantado, aunque a partir del tercer mes empieza a comer un poco de heno tierno y un poco de forraje.
Luego deja de tomar leche por completo y come otros alimentos como en el caso de los niños muy pequeños, para los que existen alimentos especiales (preparados, harina láctea, etc.) , también para los caballos existen forrajes hechos especialmente para los primeros meses cuando ya no toman leche materna. La hierba tierna y el heno complementan la alimentación. Cuando cumple un año, el potrillo ya no necesita alimentos especiales, y puede comenzar a comer lo mismo que los caballos adultos: hierba silvestre y heno, y también algunas cantidades de avena y maíz.



DEL NACIMIENTO A LA EDAD ADULTA

Cuando nacen, los potrillos suelen medir un metro hasta la cruz, es decir, desde el suelo hasta la unión del cuello con la espalda. Estas dimensiones varían según según las diversas razas de los caballos.
Con un año de edad, los pequeños caballos ya han alcanzado el metro y medio de altura y, a los dos años, ya tiene las dimensiones de un adulto: en este momento son "jovencitos" fuertes y llenos de vida.
Normalmente, es a esta edad cuando los caballos empiezan a ser adiestrados para sus futuras tareas.

CUANDO NO HABÍA COCHES

En otras épocas, cuando no existía el coche, la moto ni la bicicleta, los caballos eran el principal medio de transporte en muchas partes del mundo.
Las personas que podían permitírselo tenían, en la planta baja de su casa, el establo con uno o más caballos en vez de un lugar para el automovil, como sucede ahora. En las granjas por tanto, había muchos caballos; eran montados o utilizados para llevar cosas pesadas, para arrastrar carros y carruajes, y en ocasiones también arados.

En la actualidad, los caballos también se utilizan para trabajar, pero normalmente se trata de ocupaciones de tiempo libre o deportivas: cabalgar, carreras y concursos de salto de obstáculos. Los lugares donde viven los caballos por tanto, han cambiado hay pocos en las granjas o en los establos de las casas, y se les crían principalmente en cuadras.

martes, 4 de agosto de 2009

El antepasado del conejo

El conejo común europeo apareció hace aproximadamente un millón de años, y el "abuelo" de todos los conejos contemporáneos. Al principio vivía en el norte de Europa, pero el riguroso clima lo empujo muy pronto a cambiar de "lugar de residencia" hacia las regiones mediterráneas de Italia y España, así como las islas. El documento más antiguo donde se hace referencia a los conejos es un papiro, donde se puede ver a un hombre que sujeta a un conejo común de sus largas orejas.

Pero los fenicios relatan en sus escritos que cuando llegaron a los Pirineos, hacia el año 1100 a. de C., encontraron muchos conejos salvajes. Los fenicios, que llamaban al conejo shepam, lo difundieron por otros países para poder consumir su carne.


LOS ORÍGENES DE LA CRÍA DEL CONEJO

Se cree que los romanos fueron los primeros en acoger conejos en sus casas, ya que algunos escritos describen los recintos en los que se criaban estos animales. También se sabe que hacia el año 44 d. de C. los conejos salvajes eran una plaga de tal magnitud, debido a los daños que causaban en la vegetación y en las plantaciones de los humanos, que los humanos recurrieron a los hurones para alejarlos.
Pero en esa época el ser humano no criaba conejos para disfrutar de su compañía; la suerte reservada a este animal era reinar en las mesas de los banquetes.